Leptospirosis


Se trata de una enfermedad contagiosa que afecta tanto al perro como al hombre y está producida por un micro-organismo acuático de la familia de las espiroquetas y del género Leptospira spp.

¿CÓMO SE CONTAGIA?

Como microorganismos acuáticos que son proliferan en primavera y otoño en las charcas y zonas húmedas atemperadas. La ingestión de orina o de agua contaminada con esa orina es la forma más habitual de transmisión.
Otras formas de contagio son a través de la placenta a los fetos, por contacto con las mucosas oculares, mordeduras o ingestión de animales afectados como ratas. Una vez en el perro la Leptospira ·se instala· en el riñón, desde dónde es eliminada al exterior con la orina infectando a otros animales. Un animal que supera la enfermedad por si mismo puede seguir eliminando Leptospiras con la orina durante tres meses siendo al mismo tiempo asintomático.

¿QUÉ SÍNTOMAS TENDRÍA MI PERRO?

Durante los primeros 4-12 días siguientes a la infección el perro padece fiebre, depresión, vómitos, anorexia, conjuntivitis y dolor generalizado. Posteriormente puede bajar la temperatura, cambiar el color de la orina a más amarillento o incluso naranja y aumento de la sed como consecuencia de insuficiencia renal. En casos avanzados se presenta depresión profunda, dificultad respiratoria, temblores musculares, vómitos y heces sanguinolentas.

¿TIENE TRATAMIENTO?

En las primeras fases de la enfermedad es suficiente con un antibiótico para espiroquetas, resolviéndose así todos los síntomas. En casos más avanzados hay que practicar terapia de soporte para compensar el mal funcionamiento del riñón e hígado y se requiere la hospitalización del animal. Un riesgo en los casos avanzados es la falta de coagulación de la sangre, por lo que puede ser necesaria una transfusión sanguínea.

¿SE PUEDE PREVENIR?

Sí, aunque las vacunas actuales están preparadas para prevenir el contagio por Leptospira canicola y Leptospira icterohaemorrhagiae y parece ser están surgiendo subespecies distintas como L. grippotyphosa y L. Pomona y habrá que actualizar las vacunas. La leptospira se inactiva rápidamente con yodo.

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